28 de junio de 2010

EL MITO COMO RESPUESTA DEL HOMBRE Y SU HABITAT

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El hombre, que en su primer momento se sentía parte de la naturaleza y de la cadena alimenticia con el tiempo pudo crear los instrumentos necesarios para la caza y con el fuego y el dominio de este, fue el paso para el momento del ocio, la observación objetiva del mundo circundante. Es ahí donde nacen los primeros interrogantes existenciales.
El mito aparece como la primera respuesta a sus preguntas existenciales. Si observamos las distintas mitologías cosmogónicas, aparece el tema del caos, el vació, la oscuridad, la nada, antes de la creación como elementos determinante y un ser creador.

De la reflexión que el hace de su hábitat, aparecen las dualidades: la luz y las tinieblas , el agua y el fuego, el bien y el mal, el cielo y la tierra etc., muchas veces estos temas están representados por deidades que luchan por imponer el equilibrio. Veamos algunos de ellos.
MITOLOGIA ESCANDINAVA
Cuando aún no existía ni la tierra ni el aire, cuando solo existía la oscuridad, ya estaba allí el Padre. Al empezar la creación, en el mismo centro del espacio se abría el Ginnunga, el terrible abismo sin fondo ni luz, a su norte estaba la tierra de Nifl-heim (hogar, patria, tierra), al sur estaba la dulce tierra de Muspells, la cual estaba bajo la custodia del gigante Sutr, no obstante no pudo con el gigante del océano helado, Ymir, éste nació con hambre voraz, la cual solo pudo ser saciada con una vaca gigante de nombre Audhumla (la vacía oscuridad); lamiendo un bloque de hielo hizo aparecer al buen dios Buri, enterrado desde tiempo inmemorial en los hielos perpetuos. Pero mientras Ymir, dormía plácidamente, dio a luz, con el sudor de su axila, a Mimer y a su hija Bestla, y a los pies de Ymir nació Hrimthursar el gigante de las seis cabezas, y de el salió la estirpe de todos los gigantes malvados del hielo. Y los gigantes del mar vieron al dios Buri, que acababa de engendrar a su hijo y aliado Börr. Inmediatamente los gigantes comenzaron la guerra, pero las fuerzas estaban muy igualadas, por lo que la lucha iba a tardar siglos. Börr se caso con la hija gigante de Bolthorn, Bestla y de esta unión nacieron: Odín, (espíritu) Vili y Ve (representando el espíritu, la voluntad y lo sagrado, respectivamente), con esta notable ayuda, se hizo retroceder a los gigantes del hielo, y se dio muerte a Ymir, arrojándolo a las entrañas de la tierra, con su piel hicieron el Midgard (jardín central), con sus huesos se hicieron las montañas, con su vello, la vegetación, con sus dientes, los acantilados.
Ya solo faltaban detalles para la creación de este nuevo mundo, y se creyó conveniente construirlo en Midgard sobre el cráneo de Ymir, encargando a los enanos Nordri, Sudri, Austri y Westri (Norte, Sur, Este y Oeste), su ejecución en cada uno de los puntos cardinales que llevaban sus nombres. Con el cráneo puesto en su lugar se dio nacimiento al cielo, pero al colocarlo los sesos se derramaron por todo el aire, creándose así las nubes. Sólo faltaba la iluminación, y los dioses acudieron a Muspells, a hacerse con fuego de la espada de Sutr fabricando con centellas las luces del firmamento, con las dos mayores, los dioses crearon al Sol y la Luna, más tarde, al cortejo celeste se le fueron añadiendo las seis horas, y las dos grandes estaciones, el invierno y el verano, ya estaba la tierra lista para ser habitada.

MITOLOGIA GRIEGA

AL principio reinaba el caos. El mundo era una masa informe de aire, tierra, agua y fuego. En un determinado momento, del caos salieron Gea, la madre tierra y Eros, que es el símbolo de la vida. Después se modelo la figura de Erebo, que representa a las tinieblas. En este punto empezaron a tomar forma los diversos elementos. De Gea nació Ponto, es decir el mar, y Urano, el cielo que inunda la tierra de benéfica lluvia. De la unión de Gea y Urano nacieron los Cíclopes, gigantes con un solo ojo en la frente, los Hecatonquiros gigantes que tenían cien manos y los Titanes.
Pero el padre de toda esta familia numerosa, en un momento de mal humor, hundió a los Cíclopes y a los Hecatonquiros en el profundo Tártaro, que es como decir que los mando al infierno. Los Cíclopes consiguieron salir bien librados porque se convirtieron en nada menos que en ayudantes de Vulcano en el cráter del Etna. Pero Urano no había contado con la mujer. Gea encargó a Cronos que era el mas joven de los Titanes, que vengase a sus hermanos. Y a Cronos (el tiempo) no se le ocurrió otra cosa que quitarle a su padre el trono y gobernar el universo en su lugar.
Como ya había conseguido situarse, Cronos pensó pronto en tener familia. Se caso con Rea, que mas tarde recibió el nombre de Cibeles y de esta unión nacieron grandes divinidades: Hera, Demeter, Hestia, Ares, Poseidón y Zeus.
Zeus mando a Cronos al Tártaro, y se convirtió en el dios supremo. Pero entonces tuvo que vérselas con los Titanes mandados por Tifón, que pretendían hacer la escalada al olimpo. La lucha fue, como no podía ser menos, titánica pero al final Zeus salio vencedor. Y el olimpo que en realidad es el monte más alto de Grecia, fue a partir de entonces su dominio absoluto.
De la gran madre tierra nacería el primer hombre que tenía por nombre Pelasgo, había dado origen a los pelasgos, primeros habitantes de Grecia. Al Principio los hombres vivían felices porque no conocían el dolor ni la fatiga; además la tierra producía espontáneamente su fruto. Después con la segunda generación, el hombre conoció el odio y el mal; los descendientes de Pelasgo eran seres imperfectos y por lo tanto necesitaban ayuda. Es aquí donde aparece el maravilloso mito de Prometeo.
LA BIBLIA EL GENESIS

1 En el principio creó Dios el cielo y la tierra.
2 La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.
3 Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz.
4 Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;
5 y llamó Dios a la luz «día», y a la oscuridad la llamó «noche». Y atardeció y amaneció: día primero.
6 Dijo Dios: «Haya un firmamento por en medio de las aguas, que las aparte unas de otras.»
7 E hizo Dios el firmamento; y apartó las aguas de por debajo del firmamento de las aguas de por encima del firmamento. Y así fue.
8 Y llamó Dios al firmamento «cielo». Y atardeció y amaneció: día segundo.
9 Dijo Dios: «Acumúlense las aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue.10 Y llamó Dios a lo seco «tierra», y al conjunto de las aguas lo llamó «mar»; y vio Dios que estaba bien.

A pesar de las diferencias narrativas y la forma como interpretar la realidad, el hombre fue madurando he iluminando su propio mundo, dando una respuesta a la relación que este tiene con el.