
Por fin llego el fin de semana. Es uno de los momentos en la que uno se deja estar placenteramente, sentir la ausencia de esa locura vertiginosa del mundo de los negocios, laboral y del consumo de la semana.
Es como un desenchufarse, estar desconectado, muerto al mundo del neg-ocio.Dejarse estar en el jardín, la ausencia de ruidos, sentir esa brisa fresca acompañado del ser amado, más que momentos...